sábado, 12 de agosto de 2017

Delimitación del problema



"Garantizar una reinserción social efectiva a las víctimas del Conflicto Armado en Colombia"

La violencia sociopolítica y el conflicto armado interno en Colombia han producido en las víctimas y en la sociedad en su conjunto una serie de daños materiales e inmateriales, entre ellos la pérdida de los referentes organizativos de la sociedad (valores democráticos, ética de la vida en común, solidaridad, bien común, etc.), secuelas sobre la salud física y mental de las víctimas, sobre la economía, sobre las instituciones y relaciones sociales, y sobre la cultura y sus diferentes manifestaciones.
El Conflicto Armado Colombiano es un problema de no acabar. Los colombianos tenemos esa idea de vivir constantemente en medio de una violencia, en medio de odios, de enemigos que se heredan y se transmiten. Hoy quizás esos odios no se remonten a los otrora, caducos y viejos partidos políticos, pero hoy se siguen presentando asesinatos por el fanatismo a un equipo, a una tribu urbana, a religiones, al ser amado, y se siguen fomentando odios por las personas que están en nuestro entorno, que conviven juntos con nosotros todo el día, que son iguales a nosotros por diferencias mínimas que volvemos grandes para convertirlo en un enemigo y poder justificar que me caiga mal.
El procedimiento judicial de Justicia y Paz busca adelantar procesos de paz que garanticen los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación. En la actualidad, se continúa con la implementación las políticas que contribuyen a la paz del Estado colombiano sin embargo es necesario que no sólo el estado se responsabilice de ello sino que el compromiso sea de toda la sociedad; las instituciones diseñan, ejecutan e implementan las políticas pero es en la comunidad en donde se genera el impacto de las mismas y hacen que su efectos sean duraderos y se mantengan.
Los procesos de Justicia Transicional, los cuales tienen como horizonte construir una paz que se exprese en seguridad para los desmovilizados, en garantías para las víctimas, en oportunidades para las comunidades afectadas, en el fortalecimiento de las instituciones y en la construcción de confianza y legitimidad entre todos ellos para lograr las garantías de no repetición. La paz -con este sentido- es expresión de estabilidad política, de desarrollo económico y de legitimidad social para resolver pacíficamente los conflictos y garantizar efectiva y definitivamente la superación de ciclos de violencia. Los procesos de paz actualmente incorporan exigencias en función de una reintegración plena y digna de los desmovilizados, lo que se intenta concretar mediante programas de DDR cada vez más orientados a las comunidades, y en garantías para los derechos de las víctimas para conseguir la paz sin impunidad.

Si bien es claro el conflicto Colombiano se ha caracterizado por la confrontación de grupos armados ilegales y el Estado por la lucha del poder, también en el influye el narcotráfico, la ideología pragmática de los grupos de izquierda y las condiciones políticas, culturales, económicas y sociales del contexto que siempre en su proceso histórico se ha visto atravesado por las olas de violencia de diferente índole.


No hay comentarios:

Publicar un comentario